Tuesday, February 5, 2008

Dos raros de las elecciones primarias:

Las elecciones primarias de Estados Unidos me provocan cierto tedio: entre azules y rojos, los pre candidatos más populares se empeñan por suavizar las diferencias y hacerse presentables entre los electores del bando opuesto (en los años ochenta, Devo satirizó esta rara manera de elegir y los nostálgicos o los que nunca entendieron a qué se refería aquella canción, lo pueden recordar o notar aquí).

En Estados Unidos los candidatos punteros no buscan la polarización. Comprendo la táctica política, pero no deja de resultarme aburrido. No todo, sin embargo, es tan monótono. Hay al menos dos auténticos “raros” en uno y otro bando y cuyos nombres no son visibles: Ron Paul, por el Partido Republicano y Mike Gravel (pronúnciese “gravél”), por el Partido Demócrata. Como la información que tengo sobre ellos es bastante superficial, prefiero no entusiasmarme. En todo caso, es interesante anotar que ambos responden a tradiciones libertarias (una conservadora, otra ‘liberal’) con notoria presencia en la cultura estadounidense.

Ron Paul es un senador republicano también conocido como “doctor No” por su constante negativa a sumarse al voto de la mayoría, protestar contra la guerra de Iraq, insistir en la reducción del Estado y escandalizarse con el gigantesco déficit fiscal. Se trata de un republicanismo tradicional que no necesita prefijos ni adjetivos (ni “neo” ni “compassionate) y que exige que Estados Unidos debe enfocarse en sus propios problemas y reducir al mínimo su política externa. Por todo esto, Ron Paul es conocido en los predios republicanos como una verdadera lapa. Stephen Colbert lo imita poniendo la voz de un viejo cargoso e intransigente. Véanlo aquí, que es muy gracioso.

Mike Gravel, por su lado, ex senador por Alaska, es un fracasado crónico y una voz desafiante, un sobreviviente de la sensibilidad contestataria de los 60. Un hippie con años, digamos, tardío, incorrecto y elocuente que cree en la legalización de la marihuana y que promueve una ley para que los ciudadanos adquieran iniciativa legislativa. Si Ron Paul se enfoca en la idea de que el Estado debe dejar de actuar, Mike Gravel propone que los ciudadanos deben empezar a actuar.
No es necesario decir que sus posibilidades son inexistentes. Así es la democracia. Si los menciono es para hacer notar que las alternativas existen pero, en este caso, son políticamente incorrectas de un modo notorio.





Vean a Ron Paul reclamando poner fin a la era de Bush y volver a los valores republicanos:






Mike Gravel echando mando de la cultura popular con su versión de Give Peace a Chance:


Sunday, December 9, 2007

El pato Donald y el totalitarismo

Propaganda anti-nazi de 1942



Comentario: En este dibujo animado llama la atención la similitud entre el trabajo que tiene que hacer el Pato Donald y la escena de "Tiempos Modernos" de Charles Chaplin (ver Charlie Claplin - Modern Times). Es un evidente homenaje, pero no deja de sorprender que lo que era una parodia a la sociedad industrial y al capitalismo se transfigurara en una parodia al totalitarismo.

Es que efectivamente el sistema que está criticando Chaplin es un sistema opresivo, injusto, excluyente, bloqueado, sin oportunidades. Chaplin no tiene que decir "Heil Hitler" a cada rato, pero no puede ir al baño sin que sea observado, siendo encarcelado injustamente más de una vez. Mucho del sentimiento anticapitalista surgió y sigue surgiendo en el mundo por situaciones como esta.

De tanto trabajar en la faja transportadora, Chaplin tiene un ataque de locura. En realidad es el sistema de trabajo el que es una verdadera locura: un acelerado ritmo de trabajo, un experimento de trabajar y comer a la vez, un monitoreo omnipresente. No muy diferente a la locura totalitaria del Pato Donald bajo Hitler.

Charlie Chaplin - Modern times

Una gran película de Charles Chaplin, Tiempos modernos:































Thursday, November 29, 2007

Yo soy Espartaco

Como había comentado en este, este y algo en este post, una de las escenas más dramáticas en el cine es la reacción en cadena. La madre de todas las escenas de este tipo es esta:





y por supuesto en esta (aunque aquí está incompleta):





y también se aplica en esta:



Inagotable...

Monday, November 19, 2007

Les Misérables: "Sillas y mesas vacías"



La letra es Empty chairs at empty tables


Y en castellano es así:

Sillas y mesas vacías

Llevo penas que no callan
Son las penas que no cesan
Sillas y mesas vacías
Mis amigos no vendrán

La revolución soñaban
Aquí se encendió la llama
Se habló de un mañana
Y el mañana no llegó

En aquél rincón de mesas
Nuevos mundos anhelaban
Y sus voces lo decían
Ahora siento en mí
El grito de la libertad
Fue comunión sagrada
En aquel amanecer sin sol

Perdonadme, mis amigos
Que hayáis muerto y que yo viva
Es la pena de mi alma
Pena que no cesará
Vuestros rostros no me dejan
Y las sombras me persiguen
Sillas y mesas vacías
Donde no se sentarán

No me preguntéis amigos
Si fue vano el sacrificio
Sillas y mesas vacías
Donde no os veré jamás
Y si la quieren cantar, aquí.

Monday, November 12, 2007

Choques culturales

Y hablando de choques entre latinoamericanos y españoles:


Pixie y Dixie y el gato Jinks. El cubano, el mexicano y el español.... con su texano más...

Sunday, November 11, 2007

El rey de España desborda al jefe del gobierno español

Mi comentario sobre el incidente es muy simple. Rodríguez Zapatero fue interrumpido por dos personas cuando estaba en el uso de la palabra, por Chávez y por su rey.

Zapatero, como jefe del gobierno español, tenía todo el derecho a responder a Chávez sin que éste lo interrumpiera. Sin embargo, el rey tampoco tenía ningún derecho a hablar en ese momento. El único que tenía derecho a hablar a nombre de los españoles era el presidente. Si lo de Chávez fue una interrupción, ésta debió ser atendida por Bachelet, y por nadie más. Mal ella que no actuó a tiempo. Y mal que ahora se desmarque del incidente, cuando fue su responsabilidad que éste ocurriera.

Quienes discrepan (discrepamos) con Chávez pueden tal vez festejar que alguien quiera callar a Chávez, pero no nos equivoquemos: esa no es la forma. Lo del rey fue un exabrupto en toda regla y no otra cosa, con el agravante de haber desautorizado no sólo a Chávez, sino al mismo representante de los españoles. Su rol en esa cumbre no era el de moderador y, efectivamente, no está por encima de ningún jefe de estado asistente a la cumbre. Al haber saltado a la palestra de esa manera, pierde su caracter figurativo e institucional y pasa a ser un político más, sujeto a los cuestionamientos que usualmente se le hacen a cualquier político. Resultado:



Chávez: Señor Rey, ¿sabía usted del golpe de estado contra Venezuela?"

Moraleja: quien siembra "por-que-no-te callas" cosecha "sabía-Vd.-del-golpe".

Actualización: Para sumarle paradojas asunto, Zapatero estaba tratando de inculcar modales políticos a Chávez: “se puede discrepar sin descalificar”. El exabrupto real resta toda credibilidad a lo que la representación española haya querido enseñar a la representación venezolana. Demuestra desorganización (el malestar de Zapatero es evidente en el video), irresponsabilidad (pues ha creado un incidente diplomático y mediático - en Latinoamérica no hay la censura que hay en España sobre temas reales. Las críticas al rey y ala institución real ya se están dejando sentir)y propensión a recurrir a formas que se dice deplorar.

Finalmente, la mayor paradoja de todas. Si el rey quería callar a Chávez, le ha salido el tiro por la culata. Con su exabrupto, sólo le ha dado más cuerda y argumentos para que hable.

No vemos al rey entrando en exabruptos en España. ¿Por qué los tiene que tener en tierras ajenas justo cuando el vocero de los españoles está en el uso de la palabra? Dejemos de festejarle el asunto. Es inaceptable. El rey no estuvo bien y tiene que disculparse. Que dé el ejemplo de practicar los modales políticos que tanto pedía Zapatero.

Actualización 2: Quien comenzó con el tema de acusar a Aznar por el golpe de Venezuela, recordemos, no fue Chávez. Fue el socialista español Miguel Ángel Moratinos. Se le fue la pinza en un programa de televisión española, "59 segundos":



"En el anterior Gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe, cosa que no se va a repetir en el futuro. Eso no se va a reproducir, porque nosotros respetamos la voluntad popular".
Moratinos acusa a Aznar de haber apoyado el intento de golpe de estado contra Hugo Chávez en 2002
Posteriormente Moratinos dijo lo mismo en el parlamento español:



Moratinos sostiene en el Parlamento que Aznar 'avaló' el golpe anti Chávez
Esto coincidió con la presencia de Chávez en España, recibido muy cálidamente por el nuevo gobierno socialista. Y alentado por las declaraciones de Moratinos, Chávez se dio el lujo de acusar de golpista a Aznar en España. Fueron los propios españoles los que le filtraron a Chávez el supuesto apoyo de la embajada española al golpe contra Chávez.

En suma, Chávez ha estado en el centro de lo que es un problema doméstico entre españoles. La desorganización de la delegación española ha convertido un tema de política interna, entre sus izquierdas y sus derechas, en un tema internacional. Mal.






Zapatero replicándole a Chávez con el rey a punto de estallar.

Foto tomada de
aquí.








Desorganización en la representación española.
El rey se le va de las manos a Zapatero, quien lo trata de contener

Foto tomada de aquí











El rey se levanta y se va...


Foto tomada de aquí.

Monday, October 29, 2007

Apología del miedo

La celebración de la fiesta de las brujas me parece mucho más fascinante y universal que el aburrido día de la canción criolla. Mientras que el criollismo se encierra en un sentimiento local y cada vez más residual, Halloween es un día para festejar el instinto humano del miedo. Es curioso, además, lo antitético de ambas fiestas: el Día de la Canción Criolla es la celebración de “lo nuestro”, mientras que el Día de las Brujas bien puede ser entendido como la celebración de “lo otro”.

Y es que este miedo a los espíritus de la noche tiene que ver con el acercamiento a lo irracional. Por “irracional” no me refiero a lo ilógico o absurdo, sino a lo desconocido, a lo que no posee forma reconocible, a esa otredad que puede ser un fantasma o un alienígena. No me parece mal que los niños sean educados en esta relación con lo que está “fuera de este mundo”. El miedo bien encauzado es una fuerza muy imaginativa que nos abre interrogantes sobre aquello que no está bajo la luz meridiana del conocimiento.

No en vano el escenario del horror es la oscuridad, porque es en la oscuridad donde las formas no se reconocen y bajo cuya protección se oculta lo prohibido, ya sea por su repulsión o por su atracción. Por eso mismo la nocturnidad es el tiempo en donde se produce tanto lo abominable como lo erótico. ¿No se trata acaso de un impulso universal que nos señala un aspecto central de lo que nuestra especie es y de lo que sueña?

A manera de recomendación para este Halloween, coloco aquí una lista de algunas de mis películas de terror favoritas (escribo el título en castellano solo cuando lo conozco):

El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby) de Roman Polansky, que narra el nacimiento del hijo del Diablo y que bien puede entenderse en una oscura clave feminista.

El inquilino (The Tenant) también de Roman Polansky, que es una versión estupenda del tema del doble.

The Innocents de Jack Clayton, basada basa en la famosa novela de Henry James The Turn of the Screw.

Lost Highway de David Lynch, en la que tenemos, nuevamente, el tema del doble y de una realidad horrorosa y paralela. El director se inspira en Persona de Bergamn y a su vez prepara el camino para una película más acabada: Mulholland Drive. Lynch entiende la raíz de la “persona” como “máscara” o “representación” de allí su posibilidad de romper con la continuidad de la identidad personal.

The Brood, de David Cronenberg, una obra maestra del thriller sicológico (en este caso, ya rotundamente delirante y siquiátrico).

El espinazo del diablo, de Guillermo del Toro, en donde reúne los motivos del castillo fantasmal con un orfanato en plena Guerra Civil Española.

Para terminar, qué tal si vemos esta invocación a las brujas de Marilyn Manson: se trata de su magnífica versión del tema inaugural de El extraño mundo de Jack (The Nightmare before Christmas), de Tim Burton, una película muy recomendable para asustar a los niños este 31 de octubre.


Thursday, September 20, 2007

¿Arrestado por hacer una pregunta?

¿Alguien cree de verdad que en Estados Unidos alguien puede ser arrestado por hacer una pregunta? Yo, en seis años de vivir en este país, nunca lo he visto.

Sin embargo, en los últimos días, ha estado circulando en algunos blogs la "noticia" de que en Florida la policía arrestó a un estudiante por "hacerle una pregunta incómoda a John Kerry". La información se apoya en un video que pueden ver aquí. En efecto, en los pocos minutos que el video muestra, parece haber un caso de censura y de abuso policial.

Sin embargo, el estudiante Andrew Meyer no fue arrestado por hacer alguna "pregunta incómoda" a John Kerry, sino por interrumpir un acto público. Si se observa y se escucha con cuidado el video que ha escandalizado a muchos, se entiende que Andrew Meyer no termina nunca con sus preguntas y en algún momento dice la palabrar "blowjob", razón por la cual se le apaga el micrófono, una medida razonable ya que no se acostumbra permitir esas palabras en público.

Meyer en realidad estaba interrumpiendo un acto público, es decir, estaba afectado la libertad de expresión de los demás. Y es que la libertad de expresión no equivale a hacer o decir lo que te dé la gana. Dentro de los campus universitarios, por ejemplo, los profesores pueden tomar medidas para reprimir actos que impiden el avance de la clase. Así, los estudiantes que impiden con sus gestos o sus palabras el curso de las lecciones pueden, con todo derecho, ser sancionados. Esto es menos infrecuente de lo que se piensa. Hace unos meses estaba dictando mi clase de español en la Universidad de Colorado cuando se empezó a escuchar una fuerte voz proveniente de un parlante. Se trataba de un activista que, apoyado por un camarógrafo que grababa su interveción, proclamaba una apología de la legalización de la marihuana en el patio que estaba frente a mi clase. Nada sorprendente, pues era un acto preliminar a una celebración anual llamada "4/20", en el que miles de estudiantes de la Universidad de Colorado se reúnen para fumar yerba dentro de la universidad (y sobre esta fiesta tan singular espero escribir un post algún día; el último año se celebró frente a la misma biblioteca, en un jardín que las autoridades no pueden cerrar. Vean un video aquí y otro aquí.)

Pues bien, tuve que salir de mi clase y pedirle, por favor, al estudiante que bajara el volumen. El estudiante me preguntó "What about my free speech?". Le respondí "You have your free specch, but I have my rights too and you cannot interrupt my class". Después de este breve diálogo, el estudiante aceptó que yo tenía razón y bajó el volumen de su parlante, pude continuar con mi clase y asunto arreglado. Pero si el muchacho se hubiera rehusado, la policía habría tenido que intervenir. Entonces, con seguridad, tendríamos circulando en YouTube un video de un manifestante siendo injustamente arrestado y esposado "por expresar su apoyo al consumo de la marihuana", un video que sería mostrado por todas partes como ejemplo de que no se respeta la libertad de expresión en Estados Unidos. Pero no, pues. En verdad habría sido arrestado por interrumpir la marcha académica y este es un hecho totalmente distinto.

Los policías que arrestaron a Meyer están siendo investigados por sospecha de abuso policial. Esto es usual en este tipo de incidentes, ya que las autoridades quieren asegurarse que los miembros del cuerpo policial sean firmemente fiscalizados a fin de borrar toda sospecha de corrupción. Pero abrir una investigación contra los policías es justamente la demostración de que nadie está por encima de la ley y que, incluso en situaciones en las que es evidente que se produjo un acto legítimo, los policías son sometidos a un escrupuloso escrutinio (en el Perú, en cambio, los agentes del orden torturan, asesinan y violan, y luego la prensa de derecha sale a defenderlos).

Sinceramente creo que, sobre el incidente de Andrew Meyer en la conferencia de John Kerry, no tiene sentido rasgarse las vestiduras. Hay más información sobre los hechos esta nota del Miami Herald que clarifica lo que ocurrió.

Sin duda, el abuso policial es bastante real y frecuente en los Estados Unidos. Las malas prácticas, especialmente las teñidas de racismo y sexismo, son innegables. Pero este no es un caso de ellos.

Actualización: Cito algunos extractos de este blog que explica por qué no se debe considerar a Meyer un campeón de la libertad de expresión:

Just like my sources said yesterday, Meyer is a publicity-seeking stunt boy:


Police have released the incident report detailing the Tasering of a University of Florida student during a campus forum with Sen. John Kerry Monday, and the officer who actually Tasered Andrew Meyer wrote in the report that Meyer later told police, “You didn’t do anything wrong.” In the 12-page report, which gives accounts of the incident from the perspective of eight different officers who were present Monday afternoon, Officer Nicole Mallo writes that Meyer would only resist officers when cameras were present. “As (Meyer) was escorted down stairs (at the University Auditorium) with no cameras in sight, he remained quiet, but once the cameras made their way down stairs he started screaming and yelling again,” Mallo wrote.


Es decir, cuando las cámaras no estaban presentes, la conducta de Meyer fue totalmente distinta, obediente. Más adelante, el blogger opina sobre la base de los antecedentes de Meyer, un personaje dedicado a la provocación (taunting). Resalto algunas líneas:

It’s evident from some of his writings, that he is nothing but a spoiled little kid in constant need of attention. In one of the “personal stories” he brags about taunting Ken Griffey, Jr. at a baseball game. Now, I enjoy a good heckle as much as the next guy, but it’s just supposed to be fun entertainment at a game. In his story, he is so proud of himself that he was important enough for Griffey to take notice, not to mention all the people around him at the game. He felt the need to brag about the incident to everyone online, as if we are all supposed to be impressed.

If you watch the video of his arrest, you can see that the same mentality is on display here. He wanted to get arrested from the beginning. He was basically goading the police into doing something by shouting “what are you going to do, arrest me?” Well, Andrew, yes… When you repeatedly ignore orders to peacefully leave, that’s what happens.


Sunday, September 16, 2007

El arte de hablar huevadas

No se pierdan el artículo de Pablo Quintanilla que apareció hoy en El Comercio, en el que comenta un breve libro de Harry Frankfurt titulado On Bullshit, que en castellano peruano se podría traducir como En torno a las huevadas.

El mundo académico aquí y allá está lleno de huevadas, lo que es distinto de las mentiras. Como lo explica Quintanilla, el mentiroso conoce la verdad y quiere ocultarla. El charlatán, el que habla huevadas, no tiene ningún compromiso con la verdad. Cito este pasaje del artículo de Quintanilla en el que resume el aspecto central de la tesis de Frankfurt:

Según Frankfurt, hablar bullshit no es lo mismo que mentir. El mentiroso cree en la verdad, lo que ocurre es que se esmera en ocultarla. El charlatán, por el contrario, no tiene ningún tipo de consideración ni curiosidad por la verdad. Así, y esa es la tesis principal del libro, lo esencial del bullshiter es su total desinterés por la verdad, su "indiferencia ante el modo de ser de las cosas". Al charlatán no le interesa mentir porque no cree que eso sea posible. Tampoco cree que se pueda decir la verdad; solo utiliza información y argumentos extraídos de diversas fuentes con la finalidad de lograr sus objetivos, que pueden ser divertir, impresionar, apabullar o manipular, según la circunstancia y el interlocutor. Por eso el charlatán está más lejos de la verdad que el mentiroso.

Qué duda cabe que en el mundo académico -- aquí y allá -- abunda la cháchara destinada a crear discursos sin el menor sustento empírico ni el más mínimo rigor y cuyo único propósito es impresionar. Puesta a un lado la noción de verdad, todo es igual, nada es mejor, como dice el tango.

En el periodismo peruano, la abundancia de charlatanería es obvia. La indiferencia a la verdad y el solazarse con clichés y juegos retóricos y efectos de cámara es la forma más extendida de “comunicar”, siendo el caso que detrás de tan aparatosa exhibición técnica hay un enorme vacío de ideas. Es que se trata de crear imágenes e impresiones que se impongan en la imaginación, no que propicien la reflexión. Las ideas y la transmisión de experiencias son lo de menos.

¿Qué se puede hacer? Simplemente, seguir ejerciendo la crítica, cada vez con más dureza. La tarea crítica tiene que ser autoexigente, en constante actitud de disenso, denunciado a los charlatanes y señalando su ausencia de compromiso con la realidad y con el prójimo. Las charlatanerías son hoy las enemigas del humanismo. Y sin humanismo no hay futuro ético ni político.